Encontrados 43 resultados para: Timoteo

  • Luego atacó a los amonitas, y allí encontró un fuerte ejército y una población numerosa cuyo jefe era Timoteo. (I Macabeos 5, 6)

  • ahora se preparan para venir a tomar la fortaleza donde nos hemos refugiado, y Timoteo está al frente de su ejército. (I Macabeos 5, 11)

  • Las tropas de Timoteo, apenas se enteraron que era el Macabeo, huyeron ante él. Judas les infligió una gran derrota, y ese día dejaron tendidos unos ocho mil hombres. (I Macabeos 5, 34)

  • Después de estos acontecimientos, Timoteo reunió un nuevo ejército y acampó frente a Rafón, al otro lado del torrente. (I Macabeos 5, 37)

  • Judas mandó a explorar el campamento y le dieron este informe: "Todas las naciones vecinas se han unido a Timoteo y forman un ejército muy numeroso. (I Macabeos 5, 38)

  • y mientras él se acercaba al torrente con su ejército, Timoteo dijo a sus capitanes: "Si él lo pasa primero y viene sobre nosotros, no podremos resistir, y nos vencerá seguramente; (I Macabeos 5, 40)

  • En un combate contra las tropas de Timoteo y de Báquides, les causaron más de veinte mil bajas y en seguida se apoderaron de fortalezas muy importantes. Luego distribuyeron un cuantioso botín por partes iguales, entre ellos, los damnificados, los huérfanos, las viudas y también los ancianos. (II Macabeos 8, 30)

  • También mataron al jefe de la escolta de Timoteo, un hombre muy impío que había hecho mucho daño a los judíos. (II Macabeos 8, 32)

  • Cuando estaba en Ecbátana, recibió la noticia de lo que le había sucedido a Nicanor y a las tropas de Timoteo. (II Macabeos 9, 3)

  • Timoteo, que ya antes había sido derrotado por los judíos, después de reclutar numerosas tropas extranjeras y de reunir una considerable cantidad de caballos traídos de Asia, se presentó con la intención de conquistar Judea por las armas. (II Macabeos 10, 24)

  • El mismo Timoteo tuvo que refugiarse en una fortaleza muy bien defendida, llamada Guézer, donde gobernaba Quereas. (II Macabeos 10, 32)

  • A Timoteo, que estaba escondido en una cisterna, lo degollaron junto con su hermano Quereas y con Apolófanes. (II Macabeos 10, 37)


“Peçamos a São José o dom da perseverança até o final”. São Padre Pio de Pietrelcina