Encontrados 166 resultados para: Jordán

  • Lot alzó sus ojos y vio toda la llanura del Jordán enteramente regada -esto era antes de que el Señor destruyera Sodoma y Gomorra-, y aquella llanura hasta Soar era como el jardín del Señor y como el país de Egipto. (Génesis 13, 10)

  • Lot escogió para sí toda la vega del Jordán y se marchó hacia oriente. Así se separaron el uno del otro. (Génesis 13, 11)

  • yo no soy digno de todos tus favores y de todo el bien que has hecho a tu siervo, pues pasé este Jordán sólo con mi bastón y ahora puedo formar dos campamentos. (Génesis 32, 11)

  • Cuando llegaron a la era de Atad, al otro lado del Jordán, hicieron grandes y solemnes funerales; y José guardó por su padre un luto de siete días. (Génesis 50, 10)

  • Cuando los cananeos que habitaban en aquella región vieron aquel luto en la era de Atad se dijeron: "Éste es gran luto para los egipcios". Por eso pusieron el nombre de "Luto de Egipto" a la era que está al otro lado del Jordán. (Génesis 50, 11)

  • Los amalecitas ocupan la región del Negueb; los hititas, jebuseos, amorreos, la parte montañosa; los cananeos, las costas del mar y las riberas del Jordán". (Números 13, 29)

  • Los israelitas fueron a acampar a los llanos de Moab, al otro lado del Jordán, a la altura de Jericó. (Números 22, 1)

  • Moisés y el sacerdote Eleazar les hablaron en los Llanos de Moab, cerca del Jordán, a la altura de Jericó, diciendo: (Números 26, 3)

  • Éste es el censo de los israelitas que hicieron Moisés y el sacerdote Eleazar, en los Llanos de Moab, cerca del Jordán, a la altura de Jericó. (Números 26, 63)

  • llevaron a Moisés, al sacerdote Eleazar y a toda la comunidad israelita, que estaban acampados en los Llanos de Moab, junto al Jordán, a la altura de Jericó. (Números 31, 12)

  • Si tus siervos han hallado gracia a tus ojos, danos en propiedad esta tierra y no nos hagas pasar el Jordán". (Números 32, 5)

  • Más aún; no queremos heredad alguna al otro lado del Jordán, ni más allá, puesto que nuestra heredad estará de este lado del Jordán, en la parte oriental". (Números 32, 19)


“Você deve ter sempre prudência e amor. A prudência tem olhos; o amor tem pernas. O amor, como tem pernas, gostaria de correr a Deus. Mas seu impulso de deslanchar na direção dEle é cego e, algumas vezes, pode tropeçar se não for guiado pela prudência, que tem olhos.” São Padre Pio de Pietrelcina