Gefunden 52 Ergebnisse für: basas

  • El atrio tendrá cien codos de largo, cincuenta codos de ancho y cinco codos de alto; todo de lino fino torzal y con sus basas de bronce. (Exodo 27, 18)

  • la Morada, su Tienda y su toldo, sus broches, sus tableros, sus travesaños, sus postes y sus basas; (Exodo 35, 11)

  • los cortinajes del atrio con sus postes y sus basas; el tapiz de la entrada del atrio; (Exodo 35, 17)

  • hizo cuarenta basas de plata para colocarlas debajo de los veinte tableros: dos basas debajo de un tablero para sus dos espigas y dos basas debajo del otro tablero para sus dos espigas. (Exodo 36, 24)

  • con sus cuarenta basas de plata; dos basas debajo de un tablero y dos basas debajo del otro tablero. (Exodo 36, 26)

  • Eran, pues, ocho tableros con sus basas de plata; dieciséis basas, dos debajo de cada tablero. (Exodo 36, 30)

  • Hizo para colgarlo cuatro postes de acacia, revestidos de oro y provistos de ganchos de oro; fundió para ellos cuatro basas de plata. (Exodo 36, 36)

  • con sus cinco postes y sus ganchos. Revistió de oro sus capiteles y sus varillas y fundió en bronce sus cinco basas. (Exodo 36, 38)

  • Sus postes eran veinte, y veintes sus basas de bronce; los ganchos de los postes y sus varillas eran de plata. (Exodo 38, 10)

  • Por el lado septentrional había igualmente un cortinaje de cien codos. Sus postes eran veinte, y veinte sus basas de bronce; los ganchos de los postes y sus varillas eran de plata. (Exodo 38, 11)

  • En el lado occidental había un cortinaje de cincuenta codos. Sus postes eran diez, y diez sus basas; los ganchos de los postes y sus varillas eran de plata. (Exodo 38, 12)

  • El cortinaje era de quince codos, con tres columnas y tres basas, por un lado de la entrada; (Exodo 38, 14)


“Pobres e desafortunadas as almas que se envolvem no turbilhão de preocupações deste mundo. Quanto mais amam o mundo, mais suas paixões crescem, mais queimam de desejos, mais se tornam incapazes de atingir seus objetivos. E vêm, então, as inquietações, as impaciências e terríveis sofrimentos profundos, pois seus corações não palpitam com a caridade e o amor. Rezemos por essas almas desafortunadas e miseráveis, para que Jesus, em Sua infinita misericórdia, possa perdoá-las e conduzi-las a Ele.” São Padre Pio de Pietrelcina