Talált 392 Eredmények: judíos

  • Referente al mal que causó el rey Demetrio a los judíos, le hemos escrito así: «¿Por qué mantienes tan pesado yugo sobre los judíos, nuestros amigos y aliados? (1 Macabeos 8, 31)

  • y Báquides estaba en el ala derecha. Al toque de trompetas avanzaron por ambos lados. Los judíos tocaron también las trompetas. (1 Macabeos 9, 12)

  • Entonces los judíos salieron de su emboscada, se precipitaron sobre ellos y los mataron; hubo muchas víctimas y otros huyeron al monte. Se apoderaron de todos los despojos. (1 Macabeos 9, 40)

  • «¿Qué hemos hecho para que Alejandro se nos haya adelantado en ganarse la amistad y el apoyo de los judíos? (1 Macabeos 10, 23)

  • Y les escribió en estos términos: «El rey Demetrio saluda a la nación de los judíos. (1 Macabeos 10, 25)

  • Y desde ahora y para siempre hago a todos los judíos libres de los tributos, del impuesto de la sal y de las coronas. (1 Macabeos 10, 29)

  • Todas las fiestas, los sábados, las lunas nuevas, los días señalados y los tres días santos antes y después de una fiesta serán días de exención para todos los judíos de mi reino. (1 Macabeos 10, 34)

  • También ordeno que sean admitidos en el ejército del rey hasta treinta mil judíos, los cuales recibirán sueldo del mismo modo que todas las tropas del rey. (1 Macabeos 10, 36)

  • Por su fidelidad hacia nosotros hemos decidido hacerle favores a la nación de los judíos, que son nuestros amigos y se portan lealmente con nosotros, pues queremos recompensar su fidelidad. (1 Macabeos 11, 33)

  • Entonces el rey llamó en su ayuda a los judíos, que se reunieron en torno a él. Luego se dispersaron por la ciudad y mataron ese día cien mil hombres. (1 Macabeos 11, 47)

  • Los judíos dominaban la ciudad. Entonces los habitantes se desalentaron y suplicaron al rey en esta forma: (1 Macabeos 11, 49)

  • «Perdónanos y cesen los judíos de maltratarnos a nosotros y a la ciudad.» (1 Macabeos 11, 50)


“O temor e a confiança devem dar as mãos e proceder como irmãos. Se nos damos conta de que temos muito temor devemos recorrer à confiança. Se confiamos excessivamente devemos ter um pouco de temor”. São Padre Pio de Pietrelcina