Fondare 131 Risultati per: metros

  • Midió el lado sur: doscientos cincuenta metros. (Ezequiel 42, 18)

  • Midió el lado oeste: doscientos cincuenta metros. (Ezequiel 42, 19)

  • Midió, por fin, el muro que lo cercaba todo alrededor: doscientos cincuenta metros de largo por doscientos cincuenta metros de ancho; servía para separar el lugar sagrado del profano. (Ezequiel 42, 20)

  • De la base que estribaba en el suelo hasta el zócalo inferior, un metro de altura por medio de anchura; desde el zócalo inferior, un metro de altura por medio de anchura, y desde el zócalo pequeño hasta el grande, dos metros de altura por medio de anchura. (Ezequiel 43, 14)

  • El fogón, de dos metros de altura, y de su ángulo emergían cuatro cuernos. (Ezequiel 43, 15)

  • El fogón medía seis metros de largo por seis de ancho: un cuadrado perfecto. (Ezequiel 43, 16)

  • El zócalo grande era también un cuadrado de siete metros de lado. Alrededor del fogón había un reborde de veinticinco centímetros, y la base, de medio metro todo en torno; sus gradas estaban vueltas hacia oriente. (Ezequiel 43, 17)

  • En el medio quedará reservado para el templo un cuadrado de doscientos cincuenta metros de lado, y en torno a él una zona libre de veinticinco metros. (Ezequiel 45, 2)

  • esto es, en los cuatro ángulos del atrio había cuatro patios pequeños, de veinte metros de longitud por quince de anchura. Todos tenían la misma dimensión. (Ezequiel 46, 22)

  • El hombre salió en dirección este y con un cordel que llevaba en la mano midió quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta los tobillos. (Ezequiel 47, 3)

  • Midió otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta las rodillas; midió quinientos más, y me hizo atravesar otra vez el agua; me llegaba hasta la cintura; (Ezequiel 47, 4)

  • y tendrá las siguientes medidas: el lado norte, dos mil doscientos cincuenta metros; el sur, dos mil metros; el este, dos mil; el oeste, dos mil. (Ezequiel 48, 16)


“O demônio é forte com quem o teme, mas é fraquíssimo com quem o despreza.” São Padre Pio de Pietrelcina