Encontrados 247 resultados para: pies

  • y postrándose rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano. (Lucas 17, 16)

  • hasta que ponga a tus enemigos por escabel de tus pies. (Lucas 20, 43)

  • Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos como véis que yo tengo.» (Lucas 24, 39)

  • Y, diciendo esto, los mostró las manos y los pies. (Lucas 24, 40)

  • María era la que ungió al Señor con perfumes y le secó los pies con sus cabellos; su hermano Lázaro era el enfermo. (Juan 11, 2)

  • Cuando María llegó donde estaba Jesús, al verle, cayó a sus pies y le dijo: «Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.» (Juan 11, 32)

  • Y salió el muerto, atado de pies y manos con vendas y envuelto el rostro en un sudario. Jesús les dice: «Desatadlo y dejadle andar.» (Juan 11, 44)

  • Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. Y la casa se llenó del olor del perfume. (Juan 12, 3)

  • Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido. (Juan 13, 5)

  • Llega a Simón Pedro; éste le dice: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?» (Juan 13, 6)

  • Le dice Pedro: «No me lavarás los pies jamás.» Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo.» (Juan 13, 8)

  • Le dice Simón Pedro: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza.» (Juan 13, 9)


Como distinguir uma tentação de um pecado e como estar certo de que não se pecou? – perguntou um penitente. Padre Pio sorriu e respondeu: “Como se distingue um burro de um homem? O burro tem de ser conduzido; o homem conduz a si mesmo!” São Padre Pio de Pietrelcina