Found 336 Results for: Aarón

  • Después llevas el becerro hasta la tienda de la reunión, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre su cabeza. (Exodo 29, 10)

  • Tomas después uno de los carneros, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre su cabeza. (Exodo 29, 15)

  • Tomas el segundo carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre su cabeza. (Exodo 29, 19)

  • Luego lo inmolas, tomas de su sangre y untas con ella la ternilla de la oreja derecha de Aarón y de sus hijos, y el dedo pulgar de sus manos derechas y el de sus pies derechos, y rocías el altar todo alrededor. (Exodo 29, 20)

  • Tomas sangre de sobre el altar y óleo de la unción y asperjas a Aarón y a sus hijos y sus respectivas vestiduras. Así quedarán consagrados Aarón y sus hijos con sus vestiduras. (Exodo 29, 21)

  • Lo pones todo en las manos de Aarón y de sus hijos, para que hagan la ceremonia del balanceo delante del Señor. (Exodo 29, 24)

  • Tomas el pecho del carnero de investidura, perteneciente a Aarón, y haces la ceremonia del balanceo ante el Señor. Ello será tu porción. (Exodo 29, 26)

  • De este modo consagrarás el pecho de balanceo y el muslo de elevación, esto es, lo balanceado y elevado del carnero de consagración, reservado a Aarón y a sus hijos. (Exodo 29, 27)

  • Ésta será la porción de Aarón y de sus hijos, en derecho perpetuo, por parte de los israelitas, porque es un tributo y será un tributo de los israelitas tomado de sus sacrificios de reconciliación; esto será un tributo para el Señor. (Exodo 29, 28)

  • Las vestiduras de Aarón pasarán a sus hijos, para que sean consagrados y ungidos con ellas. (Exodo 29, 29)

  • Aarón y sus hijos comerán la carne del carnero y los panes del canastillo a la entrada de la tienda de la reunión. (Exodo 29, 32)

  • Así has de cumplir todo cuanto te he mandado respecto a Aarón y a sus hijos. Los consagrarás durante siete días, (Exodo 29, 35)


“É sempre necessário ir para a frente, nunca para trás, na vida espiritual. O barco que pára em vez de ir adiante é empurrado para trás pelo vento.” São Padre Pio de Pietrelcina