Trouvé 637 Résultats pour: Jacob bendice a Faraón

  • Faraón los verá y se consolará a la vista de toda esa multitud, víctima de la espada, Faraón y todo su ejército, oráculo del Señor Yahveh. (Ezequiel 32, 31)

  • Porque había sembrado el pánico en la tierra de los vivos, será tendido en medio de incircuncisos, con las víctimas de la espada: Faraón y toda su multitud, oráculo del Señor Yahveh. (Ezequiel 32, 32)

  • Habitarán en la tierra que yo di a mi siervo Jacob, donde habitaron vuestros padres. Allí habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos, para siempre, y mi siervo David será su príncipe eternamente. (Ezequiel 37, 25)

  • Por eso, así dice el Señor Yahveh: Ahora voy a hacer volver a los cautivos de Jacob, me compadeceré de toda la casa de Israel, y me mostraré celoso de mi santo nombre. (Ezequiel 39, 25)

  • Israel, bendice al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. (Daniel 3, 83)

  • Efraím era una novilla domesticada, que gustaba de la trilla; yo pasé el yugo sobre su hermoso cuello; uncí el carro a Efraím, Judá arraba, Jacob rastrillaba. (Oseas 10, 11)

  • Yahveh tiene pleito con Judá, va a visitar a Jacob, según su conducta, según sus obras le devolverá. (Oseas 12, 3)

  • Huyó Jacob a la campiña de Aram, sirvió Israel por una mujer, por una mujer guardó rebaños. (Oseas 12, 13)

  • Oíd y atestiguad contra la casa de Jacob - oráculo del Señor Yahveh, Dios Sebaot - (Amós 3, 13)

  • El Señor Yahveh ha jurado por sí mismo, oráculo de Yahveh Dios Sebaot: Yo aborrezco la soberbia de Jacob, sus palacios detesto, y voy a entregar la ciudad con cuanto encierra. (Amós 6, 8)

  • Y cuando acababan de devorar la hierba de la tierra, yo dije: «¡Perdona, por favor, Señor Yahveh! ¿cómo va a resistir Jacob, que es tan pequeño?» (Amós 7, 2)

  • Y yo dije: «¡Señor Yahveh, cesa, por favor! ¿cómo va a resistir Jacob, que es tan pequeño?» (Amós 7, 5)


“Que Maria seja toda a razão da sua existência e o guie ao porto seguro da eterna salvação. Que Ela lhe sirva de doce modelo e inspiração na virtude da santa humildade.” São Padre Pio de Pietrelcina