2. a la Iglesia de Dios que está en Corinto: a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con cuantos en cualquier lugar invocan el nombre de Jesucristo, Señor nuestro, de nosotros y de ellos





“A oração é a efusão de nosso coração no de Deus.” São Padre Pio de Pietrelcina