Znaleziono 130 Wyniki dla: Citas

  • Colocó también la mesa en la Tienda de las Citas, al lado septentrional de la Morada, fuera del velo. (Exodo 40, 22)

  • Luego instaló el candelabro en la Tienda de las Citas, frente a la mesa, en el lado meridional de la Morada, (Exodo 40, 24)

  • Asimismo puso el altar de oro en la Tienda de las Citas, delante del velo, (Exodo 40, 26)

  • Puso la pileta entre la Tienda de las Citas y el altar y echó agua en ella para las abluciones; (Exodo 40, 30)

  • Siempre que entraban en la Tienda de las Citas y siempre que se acercaban al altar se lavaban, como Yavé había mandado a Moisés. (Exodo 40, 32)

  • Entonces la Nube vino a cubrir la Tienda de las Citas y la Gloria de Yavé llenó la Morada. (Exodo 40, 34)

  • Moisés ya no podía entrar en la Tienda de las Citas, pues la Nube descansaba sobre ella y la Gloria de Yavé llenaba la Morada. (Exodo 40, 35)

  • Yavé llamó a Moisés y le habló así, desde la Tienda de las Citas divinas: «Esto tienes que decir a los hijos de Israel: (Levítico 1, 1)

  • Si quiere ofrecer un holocausto, es decir una víctima totalmente quemada, presentará a la entrada de la Tienda de las Citas el macho sin defecto que haya escogido, y así su sacrificio será agradable a Yavé. (Levítico 1, 3)

  • Sacrificará el novillo delante de Yavé y los sacerdotes, hijos de Aarón, ofrecerán la sangre derramándola sobre el altar que está a la entrada de la Tienda de las Citas, y todo en derredor. (Levítico 1, 5)

  • Pondrá su mano sobre la cabeza de la víctima y la degollará a la entrada de la Tienda de las Citas; y los hijos de Aarón, los sacerdotes, derramarán la sangre en el altar y en su derredor. (Levítico 3, 2)

  • pondrá su mano sobre la cabeza de su víctima, y luego la degollará a la entrada de la Tienda de las Citas. Los hijos de Aarón derramarán su sangre en el altar y en su derredor. (Levítico 3, 8)


“Você deve ter sempre prudência e amor. A prudência tem olhos; o amor tem pernas. O amor, como tem pernas, gostaria de correr a Deus. Mas seu impulso de deslanchar na direção dEle é cego e, algumas vezes, pode tropeçar se não for guiado pela prudência, que tem olhos.” São Padre Pio de Pietrelcina