Encontrados 176 resultados para: Judas

  • y los persiguió hasta las puertas de Tolemaida. Allí sucumbieron unos tres mil hombres y Judas se apoderó del botín. (I Macabeos 5, 22)

  • Judas Macabeo y su hermano Jonatán, por su parte, atravesaron el Jordán y caminaron tres días por el desierto. (I Macabeos 5, 24)

  • Inmediatamente, Judas dio vuelta con su ejército y se dirigió por el desierto hacia Bosorá, ocupó la ciudad y después de pasar al filo de la espada a todos los varones, la saqueó por completo y la incendió. (I Macabeos 5, 28)

  • Judas dijo a sus hombres: "¡Luchen hoy por nuestros hermanos!". (I Macabeos 5, 32)

  • Las tropas de Timoteo, apenas se enteraron que era el Macabeo, huyeron ante él. Judas les infligió una gran derrota, y ese día dejaron tendidos unos ocho mil hombres. (I Macabeos 5, 34)

  • Judas mandó a explorar el campamento y le dieron este informe: "Todas las naciones vecinas se han unido a Timoteo y forman un ejército muy numeroso. (I Macabeos 5, 38)

  • Además, tienen como auxiliares a mercenarios árabes. Ahora están acampados al otro lado del torrente, preparados para atacarte". Entonces Judas salió a su encuentro, (I Macabeos 5, 39)

  • Cuando Judas llegó al borde del torrente, ubicó a los escribas del pueblo a la orilla y les dio esta orden: "No dejen que ningún hombre quede en el campamento, sino que todos vayan al combate". (I Macabeos 5, 42)

  • Pero los judíos se apoderaron de la ciudad y quemaron el templo con todos los que había adentro. Carnain fue sometida y ya nadie pudo resistir a Judas. (I Macabeos 5, 44)

  • Judas reunió a todos los israelitas de la región de Galaad, del más pequeño al más grande, con sus mujeres, sus hijos y sus equipajes, para llevarlos al país de Judá: era una inmensa muchedumbre. (I Macabeos 5, 45)

  • Judas les envió un mensaje en son de paz, diciéndoles: "Permítannos pasar por el territorio de ustedes, para ir a nuestro país; nadie les hará ningún mal, sólo queremos pasar". Como ellos se negaron a abrirle, (I Macabeos 5, 48)

  • Judas hizo anunciar en el campamento que cada uno tomara posición donde se encontraba. (I Macabeos 5, 49)


“É necessário manter o coração aberto para o Céu e aguardar, de lá, o celeste orvalho.” São Padre Pio de Pietrelcina