Encontrados 176 resultados para: Judas

  • Judas, al ver que Álcimo y sus secuaces hacían a los israelitas más daño que los paganos, (I Macabeos 7, 23)

  • Cuando Álcimo vio que Judas y sus partidarios se fortalecían y que él no podía resistirles, acudió al rey y los acusó de graves delitos. (I Macabeos 7, 25)

  • Nicanor llegó a Jerusalén con un gran ejército, y envió a Judas y sus hermanos un falso mensaje de paz, diciéndoles: (I Macabeos 7, 27)

  • Cuando se presentó ante Judas, ambos se saludaron amistosamente, pero los enemigos estaban preparados para secuestrar a Judas. (I Macabeos 7, 29)

  • Entonces Nicanor comprendió que sus planes habían sido descubiertos y salió a combatir contra Judas cerca de Cafarsalamá. (I Macabeos 7, 31)

  • Después, juró muy enojado: "Si no me entregan ahora mismo a Judas y a su ejército, cuando vuelva victorioso, prenderé fuego a esta Casa". Y salió enfurecido. (I Macabeos 7, 35)

  • Judas, por su parte, acampó en Adasa con tres mil hombres, e hizo esta oración: (I Macabeos 7, 40)

  • Entre tanto, la fama de los romanos llegó a oídos de Judas: supo que eran guerreros valerosos, se mostraban benévolos con todos sus aliados y entablaban amistad con todos los que acudían a ellos; sobre todo, se enteró de que eran guerreros valerosos. (I Macabeos 8, 1)

  • Judas eligió a Eupólemo, hijo de Juan, hijo de Hacós, y a Jasón, hijo de Eleazar, y los envió a Roma para concertar un pacto de amistad, (I Macabeos 8, 17)

  • "Judas, llamado Macabeo, sus hermanos y el Pueblo judío nos han enviado para concertar con ustedes un pacto de paz y para que nos inscriban en el número de sus aliados y amigos". (I Macabeos 8, 20)

  • Judas tenía puesto su campamento en Elasá y había con él tres mil hombres elegidos. (I Macabeos 9, 5)

  • Judas advirtió que su ejército se había desbandado, precisamente cuando la batalla era inminente y quedó descorazonado, porque no había tiempo de volverlos a reunir. (I Macabeos 9, 7)


“A maior caridade é aquela que arranca as pessoas vencidas pelo demônio, a fim de ganhá-las para Cristo. E isso eu faço assiduamente, noite e dia.” São Padre Pio de Pietrelcina