Encontrados 46 resultados para: Sodoma

  • su territorio se extendió desde Sidón, en dirección de Guerar, hasta Gaza; luego en dirección de Sodoma, Gomorra, Adama y Seboín, hasta Lesa. (Génesis 10, 19)

  • Lot alzó sus ojos y vio toda la llanura del Jordán enteramente regada -esto era antes de que el Señor destruyera Sodoma y Gomorra-, y aquella llanura hasta Soar era como el jardín del Señor y como el país de Egipto. (Génesis 13, 10)

  • Abrán se estableció en la tierra de Canaán y Lot en las ciudades de la vega, llegando con sus tiendas hasta Sodoma. (Génesis 13, 12)

  • Los habitantes de Sodoma eran unos malvados y grandes pecadores contra el Señor. (Génesis 13, 13)

  • declararon la guerra a Berá, rey de Sodoma; a Birsa, rey de Gomorra; a Sinab, rey de Admá; a Seméber, rey de Seboín; y al rey de Bela, o sea, de Soar. (Génesis 14, 2)

  • Entonces, el rey de Sodoma, el de Gomorra, el de Admá, el de Seboín y el de Bela, o sea, de Soar, les salieron al encuentro y presentaron batalla contra ellos en el valle de Sidín: (Génesis 14, 8)

  • El valle de Sidín estaba lleno de pozos de betún. Los reyes de Sodoma y Gomorra se dieron a la fuga y cayeron allí muchos, y los que pudieron salvarse huyeron a los montes. (Génesis 14, 10)

  • Los vencedores saquearon todos los bienes de Sodoma y de Gomorra y todas sus posesiones, y se fueron. (Génesis 14, 11)

  • Se llevaron también a Lot, sobrino de Abrán, que habitaba en Sodoma, con todos sus bienes. (Génesis 14, 12)

  • Cuando Abrán volvía de derrotar a Codorlaomer y a los reyes que estaban con él, le salió al encuentro el rey de Sodoma en el valle de Savé, o sea, el valle del Rey. (Génesis 14, 17)

  • El rey de Sodoma dijo a Abrán: "Devuélveme las personas, y toma para ti los bienes". (Génesis 14, 21)

  • Aquellos hombres se levantaron y se fueron en dirección a Sodoma. Abrahán iba con ellos. (Génesis 18, 16)


“O Senhor sempre orienta e chama; mas não se quer segui-lo e responder-lhe, pois só se vê os próprios interesses. Às vezes, pelo fato de se ouvir sempre a Sua voz, ninguém mais se apercebe dela; mas o Senhor ilumina e chama. São os homens que se colocam na posição de não conseguir mais escutar.” São Padre Pio de Pietrelcina