3. extenuados por el hambre y la miseria. Tenían que buscar la hierba seca del desierto; su madre era la desolación.





“Queira o dulcíssimo Jesus conservar-nos na Sua graça e dar-nos a felicidade de sermos admitidos, quando Ele quiser, no eterno convívio…” São Padre Pio de Pietrelcina