Talált 147 Eredmények: derecha

  • ¿No tienes toda la tierra ante ti? Sepárate de mí. Si tú vas hacia la izquierda, yo iré hacia la derecha; y si tú tomas la derecha, yo iré hacia la izquierda". (Génesis 13, 9)

  • estábamos atando gavillas en el campo, y en esto que mi gavilla se levanta y se queda derecha, mientras que las vuestras se ponen alrededor y se inclinan ante la mía". (Génesis 37, 7)

  • José tomó a ambos, a Efraín con su derecha a la izquierda de Israel y a Manasés con su izquierda a la derecha de Israel, y así se acercó hasta él. (Génesis 48, 13)

  • Israel extendió su mano derecha y la puso sobre la cabeza de Efraín, que era el menor, y su izquierda sobre la cabeza de Manasés, cruzando de intento las manos, a pesar de que Manasés era el mayor. (Génesis 48, 14)

  • José, viendo que su padre tenía su mano derecha sobre la cabeza de Efraín, se disgustó y tomó la mano de su padre para mudarla de la cabeza de Efraín a la de Manasés. (Génesis 48, 17)

  • Y le dijo: "Así no, padre, porque el mayor es éste; pon tu mano derecha sobre su cabeza". (Génesis 48, 18)

  • Luego lo inmolas, tomas de su sangre y untas con ella la ternilla de la oreja derecha de Aarón y de sus hijos, y el dedo pulgar de sus manos derechas y el de sus pies derechos, y rocías el altar todo alrededor. (Exodo 29, 20)

  • Tomas después el sebo del carnero, esto es, el rabo y el sebo que recubre las entrañas, la redecilla del hígado y los dos riñones con el sebo que hay sobre ellos, junto con la pierna derecha, porque es carnero de consagración. (Exodo 29, 22)

  • Daréis al sacerdote la pierna derecha, como tributo sobre vuestros sacrificios de reconciliación, (Levítico 7, 32)

  • Moisés lo inmoló y, tomando parte de su sangre, ungió con ella el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, el dedo pulgar de su mano derecha y el dedo gordo de su pie derecho. (Levítico 8, 23)

  • Hizo acercarse a los hijos de Aarón, y ungió con la sangre el lóbulo de su oreja derecha, el pulgar de su mano derecha y el dedo gordo de su pie derecho. La sangre restante la derramó en torno del altar. (Levítico 8, 24)

  • Tomó las grasas, la cola, todas las grasas que envuelven las entrañas, la sabanilla que recubre el hígado, los dos riñones, juntamente con sus grasas, y la pierna derecha; (Levítico 8, 25)


“Como é belo esperar!” São Padre Pio de Pietrelcina